Yahweh's Assembly in Messiah

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El GRAN NOMBRE del PADRE CELESTIAL

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Preguntas Sobre el Sagrado Nombre


Un intento de contestar toda pregunta con respecto a la doctrina del Sagrada Nombre seria casi un procedimiento sin fin. A la vez que se contesta una, surge otra por parte de aquellas personas que simplemente se niegan a usar el santo Nombre de Yahweh. Cómo va el dicho, un hombre convencido contra su voluntad es todavía de la misma opinión. Pero para aquellas personas que tienden un deseo sincero por la verdad, presentamos aquí algunas de las preguntas más frecuentemente formuladas. Una respuesta le sigue a cada una.


P  Algunas personas reclaman que como no hay un mandato directo en la Biblia para restringir la traducción del sagrado Nombre a una forma particular para todo idioma, no hay necesidad de hacerlo. Por ejemplo, ellas dicen que los escritores de la Biblia escribieron el Nombre de nuestro. Salvador como “Yehoshua” en hebreo, y como “Yeshua” en arameo, y como “Iesous” en griego, y como “Jesús” en latín y español.

R   Es cierto que no hay un mandato directo como tal de transliterar el santo Nombre, sonido por sonido, a otros idiomas del mundo. ¿Pero de qué manera puede ser el nombre reconocido por todo el mundo si el sonido no fuera el mismo en todo idioma? Los hombres de noticias son entrenados a transliterar apropiadamente los nombres de figuras mundiales tales como Andropov, Trudeau, Mitterand  Reagan (y hasta nombres de ciudades) para que no importe en qué idioma se hable, sus nombres sean reconocidos como los mismos. ¿Cuánto más cuidado se debe tener en relación al Santo Nombre de nuestro Padre Celestial?

   A veces se argumenta que porque algunos idiomas no han creado un carácter o símbolo para denotar un cierto sonido por lo tanto el Sagrado Nombre “Yahweh” no podría ser pronunciado en todo idioma del mundo. Mientras que es verdad que algunos idiomas no han creado un símbolo particular para un sonido usado por algún otro idioma, eso no significa que el Nombre Divino no puede ser pronunciado en todo idioma. Toda persona tiene el mismo órgano físico, la lengua. No hay un sonido que no pueda ser enseñado a la gente por el mundo, sí, aun a aquellas personas que hablan en idioma franco inglés.

   Esto es cierto: hay un mandato en la Biblia de “exaltarlo” a Él por Su Nombre “Yah” (Salmo 68:4). “Yah” es la forma abreviada del más completo nombre “Yahweh.” Es también cierto que hay una época futura que viene cuando todos los verdaderos santos estarán usando este Santo Nombre en alabanzas a Él. “Y me daré a conocer en medio de Mi pueblo Israel. Ya no permitiré que Mi santo Nombre sea profanado; las naciones sabrán que Yo soy Yahweh el Santo de Israel,” Ezequiel 39:7. Véase también Zacarías 13:9; Joel 2:32, y Malaquías 1:11. ¿Si Yahweh pronto va a forzar a este mundo que use Su Nombre, ¿Por qué no deberíamos de invocarlo mediante Su Nombre ahora?

   En la Concordancia Exhaustiva  de Strong (bajo el número 3050) encontramos la forma en español escrita como “Yah.” Strong dice que ésta es la forma contraída del Sagrado Nombre. No hay dificultad en pronunciar el sagrado Nombre en inglés (y en español) como “Yah”, como todos lo hacemos cuando decimos “Hallelu-yah” (inglés), “Alelu-ya” (español). HaleluYah (inglés) significa “Alaben (hallel) a Yah,” AleluYa (español) significa “Alaben (Alel) a Ya.” AleluYah es una palabra que es común en todo idioma, y si las diferentes lenguas de las naciones del mundo pueden decir esta palabra, entonces ellos pueden decir “Yahweh” o “Yahshua” no importa que hablen en lengua franca inglés, griego o chino. No hay razón por la cual el Nombre no pueda ser pronunciado igual en todo idioma. No es necesario que el deletreo sea el mismo en todo idioma, pero el sonido debe ser el mismo. Si no se ha creado ningún símbolo o letra para denotar el sonido, entonces uno puede crear una, lo cual se hace regularmente mientras los idiomas crecen y acomodan palabras de otras lenguas. Esto se hace cada vez más en la época tecnológica de hoy.

   Que los escritores de la Biblia escribieron el Nombre de nuestro Salvador como “Yehoshua” en hebreo, como “Yeshua” en arameo, como “Iesous” en griego, y como “Jesús” en latín, inglés y español no puede probarse. No tenemos las escrituras originales de los escritores originales de la Biblia. Los traductores de la Biblia lo han vertido de ésta y aquella forma en diferentes idiomas, pero los traductores no son inspirados y muchas veces cometen errores, a veces a propósito.

   El nombre apropiado para nuestro Salvador está basado en la palabra de Yahweh, y no en el uso tradicional. Sabemos que el ángel le dijo a María (Miriam) y a José (Yosef) el Nombre que le darían al Mesías, siendo que llevaría el Nombre de la Familia Celestial, Yahweh. Otra razón para que él llevara ese nombre es que éste designa el significado y propósito de Su misión. Su Padre Celestial declaró: “Mi Nombre está en él,” (Ex. 23:21). Nosotros también tenemos las mismas palabras de nuestro Salvador en el sentido de que “Yo he venido en el Nombre de mi Padre,” Juan 5:43. Siendo éste el caso, entonces Él habría llevado el Nombre completo de Su Padre, “Yahweh,” o la forma más corta, “Yah.” Se ha probado que “Jehovah” no es la transcripción correcta en inglés o español. Por lo tanto, la forma abreviada del Nombre de nuestro Salvador no puede ser “Yeh” sino “Yah.” La letra e es una vocal substituta tomada de la marca shewa bajo la álef de la palabra hebrea “adonay.” Los Judíos pusieron estas marcas a propósito bajo el sagrado Nombre para que los gentiles, que ellos consideraban gente impura, no pronunciaran el santo Nombre correctamente y de esa manera evitaban corromperlo. Por lo tanto, la e en “Yehoshua,” la e en “Yeshua,” la e en “Iesous,” y la e en “Jesús” no es correcta. El sonido de “e” de la shewa ha sido substituido por el más correcto sonido de qámets (a) en el Nombre de nuestro Salvador.

   Siendo que el Nombre de nuestro Salvador contiene el Nombre de Su Padre, la primera parte de Su Nombre, “Yah” indica la conexión de Su Familia Celestial. La ultima parte “shúa”, que significa “salva,” indica el significado y propósito de Su misión. Él habría de “salvar a Su pueblo de sus pecados,” (Mateo 1:21). Hoy en el moderno Israel los judíos lo llaman “Yeshúa.” Pero como hemos declarado, no debe de haber una e en la primera parte de Su Nombre, porque no hay una e en la primera parte del Nombre de Su Padre. “Yeshua” es el deletreo arameo. “Yahshua” es el correcto deletreo hebreo. El Apóstol Pablo oyó al Salvador pronunciar Su propio Nombre no en arameo, sino en la lengua hebrea (véase Hechos 26:14-15). El Nombre de Yahshua comienza con la Yah de “aleluyah.”

   En nuestras Biblias en inglés y español encontramos el Nombre de nuestro Salvador escrito como “Jesús.” Esto es una transliteración latina-inglesa y latina-española del griego “Iesous” y no del original nombre Hebreo que le fue dado al Mesías desde el cielo. Nosotros no debemos de ser engañados en pensar que porque la Concordancia de Strong y otras han vertido al español el Nombre de nuestro Salvador como “Yeshua” o “Yehoshua” esto es bíblicamente correcto. Las marcas vocales usadas hoy para indicar la pronunciación de las letras hebreas no existían antes del 600 de la Era Común. “Yeshua” es la transliteración de traductores del arameo o del hebreo moderno. Como previamente declaramos, la e en el Nombre “Yeshua” como también la e en la palabra “Jehovah” es un producto de la substitución de las vocales de “Adonay” con el fin de ocultar la pronunciación correcta de Su Santo Nombre, para que no sea blasfemado. Así que ellos ocultaron a propósito el Nombre insertando falsos puntos vocales para que los gentiles no supieran como pronunciar correctamente el Sagrado Nombre.

   Los sacerdotes y rabinos nunca leían el sagrado Nombre en público como debe de sonar, sino que substituyeron en su lugar “Adonay” (que significa “Señor”) o “ha-shem,” que significa “el Nombre.” Sólo en días especiales, tales como el Día de la Expiación, se pronunciaba el Nombre correctamente por el sumo sacerdote.

   La razón por la cual “Jesús” en español y latín no es correcto es que es una transliteración errónea de la palabra griega “Iesoús” (la i y la j están etimológicamente relacionadas. De esta manera Iesoús llegó a ser Jesús.) Los griegos antiguos deletreaban la forma abreviada del sagrado Nombre como “IAO” porque tiene el mismo valor de sonido que “Yah.” Clemente de Alexandria escribió el Nombre del Tetragrámaton como “IAOUE.” De esta manera la primera parte componente del Nombre de nuestro Salvador debe ser “Yah” en español o “Iao” en griego, si es que él ha de llevar el Nombre de Su Padre, y no “Ie.” Los griegos no tenían la combinación “sh”, de modo que no podían deletrear la última parte componente del Nombre de nuestro Salvador como “shúa.” De cualquier modo, por deletrear el Nombre del Salvador en el griego “Iasoúa” o “Iasué” los Griegos pudieron haber llegado a una pronunciación aproximada de Su Nombre correcto. El inglés “Joshua” es más correcto que “Jesús,” y los traductores han indicado eso en sus notas marginales de referencias en Hebreos 4:8.

PAlgunas personas afirman que porque nuestro Salvador gritó con fuerza a Su Padre mientras estaba empalado, “Eli, Eli, láma sabachtháni; que significa ‘Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mateo 27:46), que por lo tanto es apropiado usar hoy día el título traducido como “Dios” en español en referencia a nuestro Padre del cielo. También se argumenta que como el titulo hebreo “El” se usa en el Antiguo Testamento a veces en referencia a ídolos paganos como también en referencia a Yahweh, que por lo tanto su equivalente español “Dios” también puede ser usado para referirse o a ídolos paganos o al Todopoderoso.

RCon respecto a la expresión aramea hablada por Yahshua, nuestro Salvador no estaba llamando a Su Padre “Mi Dios,” pero “Mi ‘Él,” que significa “Mi Poderoso.” Él estaba cumpliendo la profecía de Salmo 22:22 demostrando que era el Mesías prometido.
   Algunas personas llenas de prejuicio contra el uso del santo Nombre Hebreo intentan demostrar que el hebreo es un idioma confuso y que no fue el idioma original dado por Yahweh en la creación. Nadie duda que los idiomas experimenten cambios a través de muchos siglos. Nuevas palabras son inventadas y algunas se pierden. Pero no surge un idioma completamente nuevo. Hay evidencia de que en las antiguas tablas de Ebla recientemente excavadas en el norte de Siria que la palabra semítica hebrea “El” era un término familiar usado para describir cualquier ser divino.

   (Para pruebas adicionales que el hebreo era el idioma original, escríbanos.)

   Los títulos semíticos hebreos “El” y “Elohim” fueron originalmente usados en alabanzas a Yahweh en verdadera adoración. Al dar los diez mandamientos, Yahweh dijo “Yo soy Yahweh tu Elohim; no tendrás otros Elohim delante de Mí” Los paganos tenían otros “poderosos” que ellos adoraban en vez del verdadero Poderoso, Yahweh. Es cierto que los paganos confiscaron el título hebreo “El” y lo usaron en referencia a sus ídolos. Esto era algo que los verdaderos adoradores de Yahweh no pudieron prevenir, de cualquier modo. Los escritores de la Biblia usaron el término “El” cuando escribían históricamente sobre los ídolos paganos porque así era como se les llamaba. Cada pueblo tenía su particular “El.” De cualquier modo, este título se usaba generalmente en referencia a cualquier poderoso —falso o verdadero— no como substituto para el Nombre personal del Todopoderoso, como llegó a ser más tarde el título “Baal”.

   En cualquier momento que un título, sea hebreo o pagano, llega a ser tan popular que se usa predominantemente como un nombre substituto para el sagrado Nombre, ese nombre llega a ser contaminado, no importa si ha tenido en el pasado una asociación aceptable con Yahweh. La cristiandad está usando los títulos “Dios” y “Señor” como hizo el antiguo Israel anteriormente con el título “Baal” (véase Jeremías 23:26-27).

   Estos títulos están tan atrincherados que la mayoría de las personas no se dan cuenta de que nuestro Padre Celestial tiene un Nombre personal que es exclusivamente de Él, y el cual Él quiere que usemos en adoración a Él. Su Nombre tiene un sentido significativo. La Escritura original declara unas 7,000 veces cuál es Su santo Nombre; que Él es celoso por Su Nombre, y que él quiere que lo exaltemos a Él por Su santo Nombre.

   “Yo soy Yahweh, ese es Mi nombre! No entrego a otros [nombres] mi gloria, ni mi alabanza a los ídolos,” Isaías 42:8.

   Tanto “Dios” como “Señor” no sólo han estado asociados con la adoración a ídolos, sino que se originaron en conexión con la adoración satánica, reemplazando en el uso el santo Nombre. El título semítico hebreo “El” originalmente fue usado en la adoración de Yahweh, y los verdaderos adoradores de Yahweh no pudieron prevenir a otros de apropiarse del mismo en la adoración de ídolos. Además, la nación de Israel nunca usó el titulo “El” exclusivamente como un substituto por el santo Nombre personal. ¿Por qué usar los títulos “Dios” y “Señor” que se originaron espuriamente cuando podemos usar el Nombre Yahweh, por el cual Él nos a dicho que desea ser reconocido?

PSe argumenta que porque Yahweh confundió el lenguaje original en la edificación de la Torre de Babel, que el hebreo es uno de los idiomas confundidos y nosotros no podemos saber la pronunciación original de las palabras hebreas. También se argumenta: Si el Nombre Hebreo es sagrado, entonces ¿por qué no simplemente aprender el idioma hebreo? Si usted debe usar el Nombre Hebreo, ¿por qué no aprender a escribir y hablar hebreo por igual y simplemente olvidar todo otro idioma?

RLos patriarcas Sem y Noé vivieron antes y dispués del diluvio. Ellos hablaron el mismo idioma original que hablaron Adam y Eva. Podemos estar seguros de que ninguno de estos hombres rectos tuvieron algo que ver con la construcción de la pagana Torre de Babel. Por lo tanto, su idioma no fue confundido. Abraham, quien vivió para ver a Jacob su nieto, estaba vivo mientras el gran patriarca Sem –que había nacido antes del diluvio– estaba vivo. Siendo éste el caso, es inconcebible que Abraham no se comunicara con Sem y otros antiguos patriarcas en el mismo idioma que se usaba antes del diluvio. Aunque es verdad que los idiomas cambian en forma mientras pasa el tiempo, el sagrado Nombre nunca a cambiado desde los tiempos pre cananeos. Los rollos de pergamino del Mar Muerto revelan el Nombre de Yahweh como el mismo que se escribía en la forma pre-cananea del hebreo (véase Sal. 22:22; Heb. 2:12; Isa. 52:6).

   Además, el argumento de que porque el Sagrado Nombre es de origen hebreo todos deberíamos de estar hablando hebreo es un razonamiento ridículo. Hay muchos nombres griegos en la Biblia. ¿Deberíamos nosotros estar hablando solamente griego? La palabra Armagedón es sólo una palabra de muchas palabras. hebreas en la Escritura que escapo a la traducción, pero ¿quién argumentaría que a causa de esta palabra todos deberíamos de hablar solamente el hebreo? La objeción planteada es meramente un subterfugio para evitar la necesidad de usar Su sagrado Nombre.

PSi usted hace tan grande el asunto de usar el nombre hebreo Yahweh, ¿por qué no insiste en usar los nombres exactos y originales hebreos de otros personajes Bíblicos tales como Yirmeyah par Jeremías o Eliyah para Elías?

REl Nombre Yahweh fue originalmente dado a aquellos del idioma hebreo. Debe recordarse que Yahweh escogió primero a los de la raza hebrea descendientes de Abraham. Obviamente, los Israelitas hablaban Hebreo.

   El único atributo que describe Su Nombre más que ningún otro es que es santo. Su Nombre no ha de ser profanado o blasfemado. Ha de ser tratado con temor reverencial. Representa Su propio ser. Otros nombres, tales como Jeremías, Elías, Isaías, aunque tienen la forma corta de Su Nombre incorporado dentro de ellos, no se dice que son santos. Estos nombres que terminan en la forma corta “Yah,” tienen una relación con Yahweh. Jeremías significa “Yah va a elevarse”; Elías “Mi Poderoso Es Yah.” Isaías significa “Salvación de Yah.” Sólo el Nombre de Yahweh es santo y ha de ser tratado con respeto y reverencia.

P¿No es tontería el usar nombre cualquiera en particular para el Salvador, cuando la Biblia dice que en su segunda venida él tendrá escrito en su corona “un nombre que nadie conoce sino solo él”? (Apocalipsis 19:12)?

RNo se sigue por esta Escritura que este nombre sea secreto. Representara en Su Segunda Venida que interpretará un papel desconocido con el cual él nunca antes había sido conocido. Sólo el que lleva este nombre puede completamente saberlo, porque representa Su personaje en Su nuevo papel como “la Palabra de Yahweh” (v. 13) y como Rey de reyes, y Gobernante de gobernantes,” (v. 16).

   El Tetragrámaton (YHWH) se usa en Éxodo 3:15, donde se declara que este Nombre “es Mi memorial para todas las generaciones.” Nuestro Salvador dijo que él vino en el Nombre de Su Padre, Juan 5:43. Jeremías 23:6 dice Él vendrá de nuevo en el mismo Nombre. En cuanto a Su Nombre en Su nuevo papel en la época venidera, este pasaje dice en hebreo que será conocido como “Yahweh Tzidkénu” o “Yahweh Nuestra Justicia.”

P ¿Por qué el sagrado Nombre no se encuentra en nuestras Biblias? Si fuera tan importante, uno pensaría que estaría ahí.

 REl nombre ESTABA en las Escrituras originales y las Biblias antiguas. Como hemos mostrado, parte de él sobrevivió a los traductores de la Biblia y se encuentra en el Salmo 68:4. Yahweh puso tanta importancia en él que lo hizo parte de la ley. El Tercer Mandamiento dice: “No tomarás el nombre de Yahweh tu Elohim en vano.” Esto significa el no falsificar Su Nombre, como algunos traductores exactamente vertieron el idioma original de este mandamiento. Aún más, las Escrituras mismas predijeron que hombres mal guiados harían cambios no autorizados. Jeremías 8:8 dice, “¿Cómo se atreven a decir: ‘Somos sabios; la ley de Yahweh nos apoya,’ si la pluma engañosa de los escribas la ha falsificado?” (NVI) (Véase también Isaías 10:1 y Lucas 11:52 sobre la condenación de Yahweh para aquellos que saben mejor pero que distorsionan las Escrituras.)

   La Escritura dice que nosotros hemos de estudiar para mostrarnos aprobados. Esto incluye ir más allá de nuestras traducciones en español para llegar al significado de las Escrituras originales que desde entonces han sido mal representadas por el hombre.

P¿Cómo puede ser el Nombre tan importante cuando Éxodo 6:3 dice que el Nombre de Yahweh aun no fue conocido por Abraham, Isaac, y Jacob, o en ningún momento antes del tiempo de Moisés?

 RAun si esto fuese así, lo cual no es, no hay razón lógica para no usar el sagrado Nombre después del tiempo de Moisés. El hebreo del cual los traductores derivaron el nombre “Dios Todopoderoso” es “El Shadday,” que significa “Poderoso Omnipotente,” y es sólo uno de los muchos nombres descriptivos o títulos de Yahweh. Lea como Rotherham’s Emphasized Bible traduce Éxodo 6:3: “Yo soy Yahweh: Yo me aparecí, por lo tanto, a Abraham, a Isaac, y a Jacob, como Dios Todopoderoso [El Shadday], a pesar de que por mi nombre Yahweh no me di a conocer a ellos.” (Note las significantes palabras “me di a conocer.”)

   Hay algunas personas que creen que este verso debería de tener un signo de interrogación en lugar de un punto al final. Esto le daría al verso un significado completamente diferente. Siendo que los signos de puntuación no son inspirados y no se usaban en los antiguos manuscritos, no hay manera de probar esto de cualquier modo.

   La palabra hebrea para “conocer” aquí significa percibir o entender. No es cierto que el Nombre no era conocido o usado antes, pero meramente el verdadero significado de ese Nombre no fue revelado en la profundidad que habría de serle revelado a Moisés y a los niños del Éxodo. Recuerde, los nombres en hebreo tienen significado importante. El poder manifestado en ese Nombre llegó a ser conocido por Su pueblo en una grandiosa escala nunca antes exhibida. En cuanto al Nombre mismo, era conocido y usado por todos los patriarcas antes de Moisés, como lo prueban otras Escrituras.

   De acuerdo a Génesis 15:7, el Todopoderoso reveló Su Nombre a Abraham como YHWH (Yahweh) aun antes de declarar Su descriptivo nombre-titulo “El Shadday.” Después, reveló el mismo santo Nombre a Jacob en Génesis 28:13. Que Abraham conocía este Nombre es evidente por el nombre “Yahweh-Yireh,” el cual Abraham le dio al lugar donde fue a sacrificar a Isaac, Génesis 22:14. Moisés también respetó este Nombre conocido desde el comienzo de la historia. Esto es evidente por textos como Génesis 2:4 y 4:1, 26. En ambos pasajes el Tetragrámaton YHWH está escrito en hebreo, por Moisés mismo. Evidentemente, Adam conocía el santo Nombre y lo habló, porque la Escritura dice, “El hombre se unió a su mujer Eva, y ella concibió y dio a luz a Caín, y dijo ¡Con la ayuda de YHWH (Yahweh), he tenido un hijo varón!,” Génesis 4:1.

   Anteriormente Yahweh no había revelado el completo significado de Su Nombre hasta que lo expresó en Sus tratos o arreglos de Pacto o Alianza con el pueblo de Israel. Él los libró con una mano poderosa (Ex. 6:1), realmente llevándolos a Él mismo (v. 7), estableciendo Su Pacto con ellos, y dándoles la tierra de Canaán. Por hacerlo así, él verdaderamente dio a conocer Su Nombre a Israel.

PLa doctrina del Sagrado Nombre crea una división entre aquellos que aceptan el Nombre de su Salvador como “Jesús” y que también consideran aceptables los títulos “Dios” y “Señor”, y aquellos que no. ¿Debería usted estar causando tal división?

RSi, el Nombre crea una división, como lo hacen otras doctrinas tales como el Shabat (Sábado). Esta doctrina del sagrado Nombre creará una división aun más grande durante la gran tribulación cuando será usado como una marca para distinguir a los Verdaderos Creyentes en el Mesías de los falsos, al fin de esta era. La controversia en los ultimaos días será sobre Su Nombre y el nombre de la Bestia. ¿Qué si ella por la fuerza obliga a tomar o aceptar ese nombre y la marca de ese nombre por ley, y requiere su aceptación antes que la gente pueda comprar o vender? Verdaderamente la Bestia va a requerir de todos el aceptar su nombre o la marca en reverencia o homenaje a este sistema, Mateo 24:9; Apoc. 13:17.

   No hay duda que estos cristianos tienen buenas intenciones cuando usan los títulos mundanos “Dios” y “Señor” como lo hizo Israel cuando usaban el titulo “Baal.” Israel adoraba al “Poderoso” que les suministraba lluvia y luz del sol y les suministraba todas las otras bendiciones de vida. Pero ellos lo estaban haciendo así en el nombre de Baal en vez del Nombre Yahweh, el nombre que lo identificaba a El de todos los otros poderosos de naciones paganas. La controversia durante los últimos días de Elías era sobre el NOMBRE CORRECTO; y así lo será de nuevo cuando EliYah llame la atención de Su pueblo al mismo tema, 1 Reyes 18:21, Malaquías 4:5-6.

   Nosotros no hemos de juzgar la salvación de nadie porque ellos se nieguen a usar el Nombre que nosotros hemos probado correcto. No es la prorrogativa de ningún individuo o cualquier iglesia o asamblea la de ser juez en cuanto a quién está o no está salvo. Esa es prorrogativa del mismo Salvador quien puede correctamente juzgar los motivos e intenciones del corazón del ser humano, 1 Corintios 4:5.

   Este atento, de cualquier manera, a esta orden: “Así que comete pecado todo el que sabe hacer el bien y no lo hace,” Santiago 4:17. La pregunta no es qué es lo que nuestro Salvador ha “pasado por alto” en el pasado por nuestra “ignorancia” (Hechos 17:30), sino cómo puedo yo glorificar mejor a mi Hacedor ahora. El asunto no es qué es permisible bajo la libertad del Nuevo Pacto o con qué me puedo escapar. Uno puede hacer un buen argumento de la Biblia para la práctica de la esclavitud, bebidas alcohólicas, y la multiplicidad de esposas. Pero nuestra guía bajo el Nuevo Pacto debe ser más elevada que eso, como el mismo Nuevo Pacto. El espíritu de la ley es mucho más estimado que la letra de la ley porque toma en consideración los motivos y actitudes de quienes lo adoran a Él. El Nuevo Testamento (Pacto) dicta o establece algunos muy buenos principios del “espíritu de la ley” que deberíamos de seguir. Aquí hay unos cuantos:

  • “En conclusión, ya sea que coman o beban o hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Yahweh,” 1 Corintios 10:31.

  • “Sométanlo todo a prueba; aférrense a lo bueno, eviten toda clase de mal. Que el mismo Elohim de paz, los santifique por completo, y conserve todo su ser – espíritu, alma y cuerpo – irreprochable para la venida de nuestro Salvador Yahshua el Mesías,” 1 Tesalonicenses 5:21-23.

   Su propia conciencia debe ser su guía en cuanto a si puede usar los títulos espurios para glorificar a su Hacedor. Pregúntese, ¿Puedo ser sellado en mi frente con Su santo Nombre Yahweh y la misma vez nunca invocarlo a Él en oración o cantarle alabanzas por ese Nombre que sella y protege? ¿Estará usted cantando el coro AleluYah en el Mar de Vidrio – y consistentemente se niega a usar ese santo Nombre aquí y ahora? ¿Puede la novia o desposada negarse a tomar en sus labios el Nombre de su Esposo Yahshua con quien está casada?

P Pero ¿y qué de todos esos nombres para el Padre Celestial que leemos en la Biblia? ¿No podemos también llamarlo por éstos igualmente?

 RYahweh claramente nos da Su Nombre por el cual Él desea ser recordado para todas las generaciones, Éxodo 3:15, y ese Nombre de acuerdo a los antiguos manuscritos de la Biblia y los buenos eruditos de la Biblia es Yahweh. De cualquier modo, lo que Él llegara a ser está en Sí mismo mientras demuestra Su poder a Su pueblo. Las notas de Rotherham son especialmente buenas sobre Éxodo 3:15, donde él demuestra que Yahweh llegará a ser su Ayudador, Fortalecedor, Liberador, Consolador, o lo que Su pueblo necesite en aquel tiempo.

   Cuando Yahshua vino a esta tierra como el Emanuel (“El con Nosotros”) él cumplió la profecía de Isaías 9:6 y todavía cumplirá el resto. Su nombre será llamado Maravilloso, Consejero, Poderoso El. En el futuro, él será llamado “Eterno Padre, Príncipe de Paz.” Eterno Padre es mejor traducido como Padre de lo Futuro,” o “Padre de Eternidad”; Rotherham dice, “Padre de lo Futuro,” o “Padre de Progreso,” Juan 11:25-26 y Hechos 3:15 son ejemplos de esto.

   Los títulos apelativos y nombres especiales se dan para demostrar el poder y propósito de Su ser y carácter o personaje. Ellos lo definen a Él pero no lo nombran. Así como a lo mejor nosotros llamamos a nuestro cónyuge cariño o querida para demostrar la relación entre nosotros, así Yahweh ha permitido que se le llame con otros apelativos también. Pero Su Nombre todavía es Yahweh. Su Hijo es la Salvación que Él a enviado a esta tierra – Yah-shúa.

P¿No es cierto que hay otras personas en la Biblia con el nombre de Yahshua? ¿Cómo, entonces, puede ser el Nombre Yahshua tan especial?

 RSi, es cierto que otras personas han llevado el nombre de Yahshua. De cualquier modo, por el hecho de que alguien tenga su nombre, no hace su nombre menos importante para usted. De ninguna manera se desvaloriza el Nombre del Salvador porque otros tengan el mismo nombre. Usted no les dice a otros que paren de llamarle por su nombre simplemente porque alguien más lleva el mismo nombre.

   Lo que hace a cualquier cosa especial es la veneración o el valor puesto en ella. El día de acción de gracias ha sido hecho especial por proclamación del gobierno. El nombre Yahshua a sido hecho especial por proclamación del cielo sobre el Único que tenía la autoridad y el poder de llevar a cabo el significativo sentido que se revela en ese Nombre – “Yahweh-salva.”

P Si el Nombre de Yahweh y del Hijo Yahshua es tan importante, ¿qué sucede con todos los que han muerto sin haber conocido el “único Nombre bajo el cielo dado entre los hombres por el cual debemos de ser salvos,” Hechos 4:12?

R Hechos 17:30 lee, “Yahweh pasó por alto aquellos tiempos de ignorancia, pero ahora manda a todos, en todas partes, que se arrepientan.” Hemos de caminar en toda la luz que se nos da. Cuando entendamos que Yahweh desea que usemos. Su santo Nombre y que nuestra futura salación y liberación depende en “invocar el nombre de Yahweh” (Joel 2:32; Jeremías 10:25), y si le permitimos al Espíritu Santo controlar nuestras vidas, vamos a querer obedecer a Yahweh.

   No somos juzgados por lo que no sabemos, sino por lo que sabemos –y fallamos en hacer. Una de las definiciones del pecado es: “Así que comete pecado todo el que sabe hacer el bien y no lo hace,” Santiago 4:17. Lucas 12:48 lee, “A todo el que se le ha dado mucho, se le exigirá mucho.”

P Un grupo dice que uno debe llamar al Todopoderoso, Yahweh; otro Yahvé; otro Yahvah; otro Yahwoh; otro Yahveh, y todavía otro Yehvoh. Cada grupo afirma que si uno no lo dice en la forma particular de ellos que uno está violando el Tercer Mandamiento. ¿Cuál es correcto?

R Los adversarios de esta enseñanza hacen un gran issue del hecho de que hay esta diferencia de opinión relativa al exacto deletreo y pronunciación de Su Nombre. Sin embargo, no todos, tienen el mismo profundo entendimiento y sabiduría. Todavía no se ha descubierto ninguna condenación en la Biblia contra una insignificante mala pronunciación de Su santo Nombre, si es un honesto intento de pronunciarlo correctamente y se hace en sinceridad para alabar Su Nombre. Pero hay una terrible condenación contra aquellos que saben y todavía se niegan a invocar Su santo Nombre. El castigo de Yahweh se derrama no sólo sobre los paganos en los últimos días que han cometido crímenes atroces, sino “sobre las familias que no invocan Tu Nombre,” porque ellos han perseguido a su pueblo que lo adora a Él por Su santo Nombre (Jer. 10:25; Mateo 24:9). ¿No sería mejor intentar invocarlo por su santo Nombre, aun si acaso no es pronunciado correctamente, que negarse a usarlo totalmente? No se sigue que por un desacuerdo con respecto al deletreo y pronunciación de Su santo Nombre que no hay una forma correcta.

   Él mismo mal entendimiento que existe sobre la doctrina del Nombre se encuentra entre los grupos cristianos con respecto a otras doctrinas. Note que con respecto al bautismo, algunos usan la aspersión, algunos derraman agua, y otros lo hacen por inmersión.

ALELUYAH!

 

 

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